📜 El Incendio de la casa de Doña Blanca: Una Historia de Emprendimiento, Aventuras y la Resiliencia de Lata.

Un viaje a 1970: Conoce la increíble historia de Doña Blanca Barrios, mujer guerrera, latera que comerciaba huevos en Barranquilla. Su espíritu emprendedor es la raíz de San José de Lata. Tratamos de recopilar la mejor informaciòn con el fin de reconstruir y rememorar todos aquellos hechos que representan la historia de nuestros ancestros. Por favor, dale clic aquì para leer el artículo completo y si quieres, compártela con los demás.

Ròbinson Hurtado de Oro

10/28/20256 min read

"Una ilustración nocturna y dramática de un incendio en una casa tradicional de San José de Lata.
"Una ilustración nocturna y dramática de un incendio en una casa tradicional de San José de Lata.

"Una ilustración nocturna y dramática de un incendio en una casa tradicional de San José de Lata. La casa, construida con paredes de barro blanqueadas y un techo de palma seca, está siendo consumida por llamas intensas y humo denso que se eleva hacia un cielo oscuro. Hecho con la ayuda de AI.

📜 El Incendio de la casa de Doña Blanca: Una Historia de Emprendimiento, Aventuras y la Resiliencia de Lata.

¡Mi gente latera! Hay sucesos que se quedan pegados en el alma de un pueblo, y la noche del incendio de la casa de Doña Blanca Barrios es uno de esos. Fue por allá, en 1970, cuando la luz en San José de Lata todavía era la de las estrellas y la de la lamparita de gasoil.

Para entender esa noche, hay que conocer el corazón fiero de Doña Blanca.

💼 La Ruta del Almidón: La Primera Emprendedora de Lata

Fotografía antigua. En ella se ve a una mujer, Doña Blanca, con ropa tradicional de los años 40-60 en Colombia, montada dignamente sobre un mulo cargado. El mulo lleva alforjas o canastos de mimbre, con la carga de huevos y almidón. La escena transcurre en un camino de tierra rural. Imagen recreativa hecha con AI.

En la historia de San José de Lata, hay nombres que se levantan como pilares de nuestra identidad, y el de Doña Blanca Barrios es uno de ellos. Aunque hoy completaría más de un siglo de nacida (calculamos cerca de 1920-1925), su espíritu guerrero y su legado de emprendimiento siguen vivos en la memoria de nuestro corregimiento.

Doña Blanca Barrios Q.E.P.D., hija de los difuntos: Tiadosita y Don Millo, demostró desde joven un carácter férreo y una vocación empresarial inusual para su época, especialmente después de separarse del Señor Galo. Con sus dos hijos, Sergio y Mirella (ambos ya fallecidos) (nacida, calculamos, entre 1920-1925), era una mujer guerrera de contextura mediana de piel blanca haciendo honor a su nombre y mona de ojos claros. En su casa de palma y barro, cerca de mi abuela Mamá Concha, tenía un negocio integrado en: el ventorrillo, una cantina y el sitio donde prendían el pick up para armar los primeros bailes del pueblo, que junto al de Josè Maria Vergara¡ Eran los centros sociales y de reunión de Lata!

Pero el negocio de Doña Blanca iba más allá del corregimiento. Me cuenta mi mamá Conchita que esta mujer no se andaba con rodeos. El verdadero ímpetu de Doña Blanca estaba en el comercio: desde la década de 1940, en los albores de la Segunda Guerra Mundial, compraba huevos criollos y almidón (subproducto esencial de la yuca) en San José de Lata y los pueblos vecinos. Me cuenta mamá, que pagaba cada huevo en 1 chivo ( 1 céntimo). 

🕰️ Contexto histórico-monetario:
En esa época Colombia usaba el “peso”, que a su vez se dividía en 100 centavos. Las monedas de 1, 2, 5 y 10 centavos eran comunes, y la gente mayor —especialmente en pueblos como Lata— seguía refiriéndose a ellas con términos como “chivo,” “real,” “medio,” o “puña”, según la región.

La Señora Blanca ensillaba su propio mulo y emprendía una ruta que hoy parece de película. Iba por la vía del Guamo, tomaba lancha en La Bodega, hasta Calamar Bolívar para después tomar un bus hacia a Barranquilla a vender huevos criollos y almidón—¡una ruta épica!

De regreso, venía cargada de las famosas Guareñas (sandalias tejidas), rulos para el cabello y una que otra cosa que le encargaban de Barranquilla para los lateros. En esa época, si no era por ella o por el Señor Pifio, oriundo del Guamo (que traía los zapatos tomando la talla en un cartón para no fallar), el pueblo vivía sin cositas de afuera.

👟 Las Primeras Modas y la Competencia Leal

En ese Lata de los años 40 ,50, 60 y 70, el comercio era escaso. Todo objeto traído de afuera era un tesoro. Nos recuerdan que los hombres no usaban zapatos hasta ser mayores de 20 años. Personajes como Don Andrés Buelvas, tío de Mamá Concha y hermano de Manuel Buelvas, era profesor de la primera escuela de Lata, -hombre con una inteligencia innata-  fueron de los primeros en adoptar esta moda.

Doña Blanca competía, sanamente, con el Señor Pifio, oriundo de El Guamo. Él, por su parte, se encargaba de traer zapatos desde Barranquilla con un método infalible: la plantilla de cartón en la bolsa, ¡para que no hubiera error con la talla! Historias de ingenio latero.

🌃 El Origen de la Candela y el Terror en la Oscuridad

Llegamos a 1970. El tío Dionisio de Oro, hijo de Mamá Concha, acababa de regresar de Venezuela (donde muchos lateros iban a trabajar a las fincas). Él, junto con los primos Tercero, Alejo, Ramiro y algunos otros, querían fiestear con ron Tres Esquinas al ritmo de Calixto Ochoa.

Esa noche, Sergio (hijo de Doña Blanca) intentó encender la planta que alimentaba la fiesta. El motor pedía gasolina. Sergio, sin cuidado, usó una lamparita de gasoil para alumbrar el bidón. ¡Y el despelote se armó! La llama prendió y, en el desespero por apagarla, el combustible se esparció. El saco de fique que usó para sofocarla solo avivó la candela.

Como la casa era de palma, el fuego la devoró en un dos por tres. La casa de Mamá Concha, al lado, corría peligro. Los vecinos subieron al caballete con jarrones y bangaños llenos de agua para que no se incendiara también.

En ese Lata de 1970, sin energía eléctrica, la oscuridad era total, por lo que la candela se veía desde cualquier ángulo. Al presenciar el fuego, el terror cundió en todo el pueblo.

El miedo provocó reacciones desesperadas ante la amenaza de la conflagración, pues se temía que el fuego se extendiera y arrasara con todas las viviendas, ya que, en ese tiempo, casi el cien por ciento eran de techo de palma y bahareque.

La gente actuó con premura para salvaguardar lo poco que tenía. Yo era apenas un pelaito de dos años (nací en 1968), y recuerdo que varias familias huimos hacia la Loma de Torito Bravo, la parte alta del Charco Largo, llevando camas de lona y tijeras, hamacas y otras pertenencias. Huíamos de una conflagración que, aunque lejana, nos parecía espantosa.

El pánico se manifestó en muchas formas:

  • Por ejemplo, algunas personas, presas del pánico, cargaron la máquina de coser de la señora María Dolores —cuya casa estaba justo en diagonal— y la llevaron lejos.

  • También se sabe que algunos vecinos, atemorizados, enterraron objetos como platos, cucharas, vasos y uno que otro chécheres, pues en esa época se vivía con lo estrictamente necesario.

  • Mi hermana mayor, Edith (que en ese entonces tenía unos 10 años), recuerda que mi abuela le dio una gallina clueca (en proceso de incubación) para que la salvara. Ella tomó la gallina y algunos huevos, salió corriendo por el pueblo y llegó hasta la casa de la señora Carmen, esposa de Pello Buelvas.

Y así, muchas personas trataron de proteger sus pertenencias llevándolas a las afueras.

💪 La Resiliencia: Doña Blanca y la Casa de Material

El incendio se llevó la casa de bahareque y palma, pero no el espíritu de Doña Blanca. Con una tenacidad admirable, se levantó de las cenizas. Poco tiempo después, en el mismo sitio, se construyó una nueva casa.

Esta vez, no era de barro, sino de material: paredes de ladrillo y techo de zinc. Esta casa no fue solo una reconstrucción; fue un símbolo de progreso y de la resiliencia latera.

La Señoras:  "Concha" Buelvas y Marquesa Buelvas QEPDs. eran contemporáneas de la Sra. Blanca.
La Señoras:  "Concha" Buelvas y Marquesa Buelvas QEPDs. eran contemporáneas de la Sra. Blanca.

La Señoras: "Concha" Buelvas y Marquesa Buelvas QEPDs. eran contemporáneas de la Sra. Blanca.

🔍 Un Homenaje a la Memoria y una Invitación a la Historia

El objetivo de contar estas historias es rememorar y rescatar aquellos acontecimientos que son parte de la identidad de Lata y hacer un homenaje a nuestros ancestros.

¡Tu Memoria es Nuestra Historia!

Nota del Editor: Las fechas aquí expuestas, basadas en la memoria oral (como el regreso de Venezuela de Tío Dionisio en 1970, antes de casarse en 1973, y mi propia edad pues nací en el 1968). Así mismo, la fecha de nacimiento de mi abuela Concha (1917) me sirvieron para hacer los cálculos y establecer el contexto.

Si usted es familiar de Doña Blanca o tiene cualquier dato, corrección o ampliación sobre esta o cualquier otra historia, por favor, ¡escríbanos! Toca cualquiera de los botones de abajo para comunicarte con nosotros.

Tu recuerdo es vital para preservar el legado de
San José de Lata.